El plantel de Petrolero de Yacuiba se estrenó con una victoria en casa. Derrotó ayer a San José de Oruro por 2-0, en el partido por la cuarta fecha del torneo Apertura de la Liga que se disputó en el estadio Federico Ibarra.
Los tres primeros encuentros, el conjunto fronterizo los disputó fuera de casa. En el arranque del certamen jugó con Nacional Potosí en Oruro y cayó (4-1). Luego le tocó visitar a Bolívar en Tembladerani, también fue goleado (4-0) y en la tercera fecha dio el batacazo, cuando venció en el estadio Tahuichi a Oriente Petrolero (2-0).
Con este su triunfo los chaqueños suman seis puntos, dejaron la antepenúltima posición en la tabla comparativa y confirmó que está en levantada.
En el duelo, los pilares fundamentales que estructuraron el triunfo de Petrolero fueron Jeison Quiñones, Eduardo Puña y el delantero Rodrigo Vargas, quienes complicaron en todo momento al Santo.
Los locales se hicieron presentes en el marcador muy temprano. A los 21 minutos de iniciado el duelo el colombiano Quiñones cedió el pase para que el argentino Enzo Maidana anote el primero del duelo.
Por el lado del equipo Santo no funcionaron los cambios en el onceno titular, ya que Gerardo Yecerotte no fue el eje del equipo como se pretendía y Jair Reinoso no tuvo la compañía necesaria para generar peligro sobre la portería contraria.
La primera parte se cerró con el 1-0, lo que dejaba conformes a los aficionados del Chaco.
En el segundo tiempo la "V” azulada intentó buscar el empate, pero sin resultados. Lo más destacado fue un remate de Didí Torrico a los 57’, pero este terminó en las manos del portero Iván Brun.
La estocada final llegó a los 68’. Un desborde de Quiñones por la derecha y posterior centro propició que Diego Ribero anote el segundo del local.
Con la derrota a cuestas el equipo orureño queda en la penúltima posición de la tabla comparativa con sólo un punto en cuatro duelos.
Liga de futbol boliviano
lunes, 20 de febrero de 2017
Blooming ganó con gol de Vaca
Joselito Vaca volvió a ser el salvador de Blooming, que le ganó a Wilstermann 3-2 en partido intenso disputado anoche en el Tahuichi. La academia sumó seis unidades, luego de cuatro fechas en el torneo Apertura 2017.
El 10 celeste anotó el 3-2 cuando faltaba un minuto para el final del tiempo reglamentario, lo que llenó de alegría a los seguidores de la academia que estaban ansiosos por un nuevo triunfo. También marcaron Mariano Guerreiro y José Sagredo, para el local; mientras que para los visitantes anotaron Edward Zenteno y Cristian Chávez.
El inicio del encuentro fue trabado, con mucho roce físico y sin claridad, pero poco a poco Wilstermann se adueñó del balón gracias a un medio campo lleno de volantes de buen pie como Cristian Pochi Chávez, Marcelo Bergese y Thomaz Santos, que tomaron el control del balón y superaron en tenencia a sus pares de Blooming.
Los celestes sufrían porque Roly Sejas y Luis Vargas, los volantes centrales, no recuperaban y mucho menos le daban salida al juego de la academia.
La academia se metió en su campo y buscó el contragolpe, una fórmula que poco a poco le fue dando chances de gol, pues así llegó el tanto de Guerreiro que, tras una arremetida de Vaca, recibió el balón y solo dentro del área sacó un derechazo para vencer al arquero Álex Arancibia (11’).
Wilstermann reaccionó a tiempo y logró la igualdad, por intermedio de Zenteno que tras un disparo de José Gabriel Ríos encontró el balón en la puerta del arco y remató con pierna derecha venciendo a Hugo Suárez. Se jugaba el minuto 23.
El golpe a los celestes mantuvo la emoción del duelo. A los 34’, apareció la figura de José Sagredo, que levantó su juego porque se animó a ir a la zona de ataque. El zurdo aprovechó un balón que quedó sobrando dentro del área tras un tiro de esquina y la clavó al ángulo derecho de Arancibia. Así terminó el primer tiempo.
En el segundo tiempo otra vez los aviadores ingresaron con todo en busca de empate, mientras los locales querían liquidar el pleito.
A los 58’, Pochi Chávez anotó un golazo de tiro libre, desde el borde del área grande y empató el partido. El balón se metió al ángulo izquierdo de Suárez que a pesar de una volada espectacular no pudo alcanzar el balón. De ahí en más, el triunfo estaba para cualquiera.
Wilster controló el balón, pero Blooming ponía mucha entrega y apostaba a las bandas para hacer daño. Fue así que a los 44 minutos Sagredo se escapó por la izquierda y llegó al fondo, luego miró y cedió un pase en diagonal al borde del área donde estaba Farell, que dejó pasar el balón porque Joselito venía por detrás y tras dominarla sacó un derechazo medido que se metió al ángulo derecho de Arancibia.
El Tahuichi fue una locura, dentro y fuera de la cancha, pues era un premio a la entrega y al esfuerzo por lograr tres puntos importantes. El final llegó y la alegría seguía en la tribuna.
El 10 celeste anotó el 3-2 cuando faltaba un minuto para el final del tiempo reglamentario, lo que llenó de alegría a los seguidores de la academia que estaban ansiosos por un nuevo triunfo. También marcaron Mariano Guerreiro y José Sagredo, para el local; mientras que para los visitantes anotaron Edward Zenteno y Cristian Chávez.
El inicio del encuentro fue trabado, con mucho roce físico y sin claridad, pero poco a poco Wilstermann se adueñó del balón gracias a un medio campo lleno de volantes de buen pie como Cristian Pochi Chávez, Marcelo Bergese y Thomaz Santos, que tomaron el control del balón y superaron en tenencia a sus pares de Blooming.
Los celestes sufrían porque Roly Sejas y Luis Vargas, los volantes centrales, no recuperaban y mucho menos le daban salida al juego de la academia.
La academia se metió en su campo y buscó el contragolpe, una fórmula que poco a poco le fue dando chances de gol, pues así llegó el tanto de Guerreiro que, tras una arremetida de Vaca, recibió el balón y solo dentro del área sacó un derechazo para vencer al arquero Álex Arancibia (11’).
Wilstermann reaccionó a tiempo y logró la igualdad, por intermedio de Zenteno que tras un disparo de José Gabriel Ríos encontró el balón en la puerta del arco y remató con pierna derecha venciendo a Hugo Suárez. Se jugaba el minuto 23.
El golpe a los celestes mantuvo la emoción del duelo. A los 34’, apareció la figura de José Sagredo, que levantó su juego porque se animó a ir a la zona de ataque. El zurdo aprovechó un balón que quedó sobrando dentro del área tras un tiro de esquina y la clavó al ángulo derecho de Arancibia. Así terminó el primer tiempo.
En el segundo tiempo otra vez los aviadores ingresaron con todo en busca de empate, mientras los locales querían liquidar el pleito.
A los 58’, Pochi Chávez anotó un golazo de tiro libre, desde el borde del área grande y empató el partido. El balón se metió al ángulo izquierdo de Suárez que a pesar de una volada espectacular no pudo alcanzar el balón. De ahí en más, el triunfo estaba para cualquiera.
Wilster controló el balón, pero Blooming ponía mucha entrega y apostaba a las bandas para hacer daño. Fue así que a los 44 minutos Sagredo se escapó por la izquierda y llegó al fondo, luego miró y cedió un pase en diagonal al borde del área donde estaba Farell, que dejó pasar el balón porque Joselito venía por detrás y tras dominarla sacó un derechazo medido que se metió al ángulo derecho de Arancibia.
El Tahuichi fue una locura, dentro y fuera de la cancha, pues era un premio a la entrega y al esfuerzo por lograr tres puntos importantes. El final llegó y la alegría seguía en la tribuna.
Memorias del Tembladerani, el estadio del Bolívar
A veces, cuando Lothar Kerscher sale de su oficina de la administración del estadio de Tembladerani y tiene frente a él todo el campo deportivo, le parece ver las tribunas rebalsando y retumbando por la barra de los hinchas bolivaristas, celebrando algún gol o un gran jugada de su equipo. La sensación dura segundos, pero es suficiente para refrescar sus recuerdos de esos años gloriosos del estadio Bolívar, en medio de ese barrio (Tembladerani) que comenzaba a surgir debajo de la avenida Buenos Aires, sobreponiéndose a las mazamorras y derrumbes en época de lluvia.
Lo mismo le pasa a Fermín Mayta, que también trabaja en el estadio. A veces, cuando sale de su oficina para tomar aire, o al final de su jornada de trabajo, ve las graderías vestidas de blanco y celeste, y escucha a la "furiosa” barra. Pero Fermín rememora algo más: el cerro San Juan colmado de gente que se "amontonaba” para ver los partidos y celebrar a voz en cuello los goles. "Yo mismo vi desde ese cerro la Eliminatoria entre Venezuela y Uruguay, en 1976. Fue emocionante ver en un barrio tan alejado un partido internacional”, dice.
Corría la década de los 70 del siglo pasado cuando el Club Bolívar decidió construir su propio estadio en un terreno otorgado por el Estado en la zona de Tembladerani, según la revista Memorias del Club Bolívar, publicada en 1988 . El proyecto había surgido en 1968, aproximadamente, pero fue a inicios de los años 70 que los bolivaristas, encabezados por Mario Mercado, Alfredo Rojas, Guillermo Monje, Ramón Escóbar, Jaime Aponte y otros dirigentes, iniciaron las obras.
Entonces el terreno era un canchón de tierra, que en tiempo de lluvia se convertía en una pequeña laguna y en época seca era escenario de apasionados campeonatos de fútbol de heladeros, choferes y de otros gremios. "Eso fue hasta que se construyó la cancha Siñani, donde ahora está el Barrio Lourdes”, afirma Fermín, que llegó a trabajar al Tembladerani en 1977, un año después de que el campo deportivo se inaugurara. Comenzó de ayudante y utilero y llegó a atender la boletería del estadio.
"No teníamos ni muros, lo que invitaba a algunas personas a querer adueñarse de nuestros predios”, añade Lothar Kerscher, mientras mira hacia la cancha, cubierta con un césped impecable, y las graderías de cemento del sector norte, lo poco que queda del Tembladerani. "El césped lo trajimos de Inglaterra cuando inauguramos el estadio”, remarca.
"Esas graderías de cemento fue lo primero que se construyó, bajo la dirección de los ingenieros Azcui y Petricevic. Ahí, al lado, estaba el primer vestidor de los jugadores”, continúa, señalando las escalinatas. "Allá, alrededor del busto del Libertador Bolívar, se sentaban los directivos para ver los partidos”, añade Kerschers, que está a punto de cumplir 50 años en la dirigencia del Bolívar.
Construyendo la casa
"En 1972 el club realizó un gran esfuerzo económico que posibilitó la construcción del ansiado cerco o muro que permitió consolidar los terrenos”, se lee en Memorias del Club Bolívar.
En 1973 se terminó el muro. Lothar recuerda que a modo de celebración se hizo una parrillada y una ch’alla en el campo recién cercado. Dos años después, en 1974, se comenzó la construcción de las graderías metálicas del este, sur y oeste, traídas de Argentina.
"Fue una mezcla de sacrificio, satisfacción y orgullo porque estábamos construyendo nuestra casa”, expresa Kerschers. Recuerda con emoción la colaboración de algunos hinchas. "Un día apareció uno con una bolsa de cemento”, cuenta. Se trataba de Hugo Zalles que -según documentos del Bolívar- hizo la donación expresando: "Quiero que mi institución sea siempre el orgullo de mis compatriotas”.
Es que el club organizó una campaña a la que respondió incluso un grupo del Servicio Nacional de Tránsito donando 17 bolsas del material de construcción.
Exigencias internacionales
En 1974 y 1975, cuando las obras estaban en plena ejecución, al mismo tiempo, en La Paz, se iniciaba la remodelación del estadio Hernando Siles para los Juegos Bolivarianos de 1978. Para no dejar a la ciudad sin escenario deportivo, el comité organizador de las olimpiadas alentó al directorio de Bolívar a construir un estadio que cumpliera requisitos internacionales.
Los bolivaristas aceptaron el reto y en enero de 1976 inauguraron su propio estadio, y ese mismo año fue el escenario del partido entre Venezuela y Uruguay, en el marco de las Eliminatorias del campeonato mundial de fútbol. "Fue un espectáculo increíble en un barrio tan pobre y alejado”, dice Fermín Mayta.
Otro evento espectacular fue la inauguración del Tembladerani. "Era un gran acontecimiento, así que había que celebrarlo con un clásico, con nuestro rival de siempre, The Strongest, ¿pero adivine quién ganó? ¡The Strongest!”, cuenta Lothar riendo. "Pensábamos ganar, teníamos planificada una gran celebración, pero igual no perdimos la alegría de que teníamos nuestra propia casa”, añade.
Óscar Conde también recuerda esa inauguración. Vivía y aún vive frente al estadio. "Nos ganaron”, dice entre risas, revelando con orgullo su "esencia bolivarista”. Nació en Tembladerani
"Veía los partidos desde mi terraza”, cuenta el chofer que está fuera del estadio, dentro de su micro. Su colega, Richard Ticona, que también nació en la zona, recuerda que cuando era niño subía al cerro San Juan para ver los partidos. "La gente se llenaba, agarrando sus radios”, recuerda. Entró al estadio por primera vez cuando tenía 20 años. "Fue emocionantes porque sólo miraba desde afuera”, expresa.
A unos pasos de los choferes está Cecilia, la juguera oficial del estadio de Bolívar. Dice que es bolivarista desde "jovencita”. Todavía recuerda esos días de fútbol en la época de oro del Tembladerani. "Las boleterías reventaban y yo vendía harto, acababa hasta 1.000 mandarinas. Esto era tan lindo, tan celestito y ahora todo se ve tan viejo”, dice.
92 años del club Bolívar
En 1925, cuando Bolivia celebraba el primer centenario de su creación, el coronel Germán Garnica Tova fundó el Club Atlético Bolívar con un grupo de amigos de barrios de la zona norte de la ciudad de La Paz.
En la revista Memorias del Club Bolívar, publicada en 1988, están los recuerdos de ese entonces del coronel Garnica: "Nos reuníamos los amigos del barrio a desplegar una dinámica actividad deportiva (...) Las reuniones preparatorias para la conformación del club las realizamos en la casa de Carlos Terán, allí en la Junín”.
Para elegir su nombre, el nuevo club votó por llevar el de los libertadores Simón Bolívar y Antonio José, o del intelectual boliviano Franz Tamayo. Ganó el nombre de Bolívar. ¿El color del uniforme del equipo? Optaron por los colores del cielo paceño: celeste y blanco.
Lo mismo le pasa a Fermín Mayta, que también trabaja en el estadio. A veces, cuando sale de su oficina para tomar aire, o al final de su jornada de trabajo, ve las graderías vestidas de blanco y celeste, y escucha a la "furiosa” barra. Pero Fermín rememora algo más: el cerro San Juan colmado de gente que se "amontonaba” para ver los partidos y celebrar a voz en cuello los goles. "Yo mismo vi desde ese cerro la Eliminatoria entre Venezuela y Uruguay, en 1976. Fue emocionante ver en un barrio tan alejado un partido internacional”, dice.
Corría la década de los 70 del siglo pasado cuando el Club Bolívar decidió construir su propio estadio en un terreno otorgado por el Estado en la zona de Tembladerani, según la revista Memorias del Club Bolívar, publicada en 1988 . El proyecto había surgido en 1968, aproximadamente, pero fue a inicios de los años 70 que los bolivaristas, encabezados por Mario Mercado, Alfredo Rojas, Guillermo Monje, Ramón Escóbar, Jaime Aponte y otros dirigentes, iniciaron las obras.
Entonces el terreno era un canchón de tierra, que en tiempo de lluvia se convertía en una pequeña laguna y en época seca era escenario de apasionados campeonatos de fútbol de heladeros, choferes y de otros gremios. "Eso fue hasta que se construyó la cancha Siñani, donde ahora está el Barrio Lourdes”, afirma Fermín, que llegó a trabajar al Tembladerani en 1977, un año después de que el campo deportivo se inaugurara. Comenzó de ayudante y utilero y llegó a atender la boletería del estadio.
"No teníamos ni muros, lo que invitaba a algunas personas a querer adueñarse de nuestros predios”, añade Lothar Kerscher, mientras mira hacia la cancha, cubierta con un césped impecable, y las graderías de cemento del sector norte, lo poco que queda del Tembladerani. "El césped lo trajimos de Inglaterra cuando inauguramos el estadio”, remarca.
"Esas graderías de cemento fue lo primero que se construyó, bajo la dirección de los ingenieros Azcui y Petricevic. Ahí, al lado, estaba el primer vestidor de los jugadores”, continúa, señalando las escalinatas. "Allá, alrededor del busto del Libertador Bolívar, se sentaban los directivos para ver los partidos”, añade Kerschers, que está a punto de cumplir 50 años en la dirigencia del Bolívar.
Construyendo la casa
"En 1972 el club realizó un gran esfuerzo económico que posibilitó la construcción del ansiado cerco o muro que permitió consolidar los terrenos”, se lee en Memorias del Club Bolívar.
En 1973 se terminó el muro. Lothar recuerda que a modo de celebración se hizo una parrillada y una ch’alla en el campo recién cercado. Dos años después, en 1974, se comenzó la construcción de las graderías metálicas del este, sur y oeste, traídas de Argentina.
"Fue una mezcla de sacrificio, satisfacción y orgullo porque estábamos construyendo nuestra casa”, expresa Kerschers. Recuerda con emoción la colaboración de algunos hinchas. "Un día apareció uno con una bolsa de cemento”, cuenta. Se trataba de Hugo Zalles que -según documentos del Bolívar- hizo la donación expresando: "Quiero que mi institución sea siempre el orgullo de mis compatriotas”.
Es que el club organizó una campaña a la que respondió incluso un grupo del Servicio Nacional de Tránsito donando 17 bolsas del material de construcción.
Exigencias internacionales
En 1974 y 1975, cuando las obras estaban en plena ejecución, al mismo tiempo, en La Paz, se iniciaba la remodelación del estadio Hernando Siles para los Juegos Bolivarianos de 1978. Para no dejar a la ciudad sin escenario deportivo, el comité organizador de las olimpiadas alentó al directorio de Bolívar a construir un estadio que cumpliera requisitos internacionales.
Los bolivaristas aceptaron el reto y en enero de 1976 inauguraron su propio estadio, y ese mismo año fue el escenario del partido entre Venezuela y Uruguay, en el marco de las Eliminatorias del campeonato mundial de fútbol. "Fue un espectáculo increíble en un barrio tan pobre y alejado”, dice Fermín Mayta.
Otro evento espectacular fue la inauguración del Tembladerani. "Era un gran acontecimiento, así que había que celebrarlo con un clásico, con nuestro rival de siempre, The Strongest, ¿pero adivine quién ganó? ¡The Strongest!”, cuenta Lothar riendo. "Pensábamos ganar, teníamos planificada una gran celebración, pero igual no perdimos la alegría de que teníamos nuestra propia casa”, añade.
Óscar Conde también recuerda esa inauguración. Vivía y aún vive frente al estadio. "Nos ganaron”, dice entre risas, revelando con orgullo su "esencia bolivarista”. Nació en Tembladerani
"Veía los partidos desde mi terraza”, cuenta el chofer que está fuera del estadio, dentro de su micro. Su colega, Richard Ticona, que también nació en la zona, recuerda que cuando era niño subía al cerro San Juan para ver los partidos. "La gente se llenaba, agarrando sus radios”, recuerda. Entró al estadio por primera vez cuando tenía 20 años. "Fue emocionantes porque sólo miraba desde afuera”, expresa.
A unos pasos de los choferes está Cecilia, la juguera oficial del estadio de Bolívar. Dice que es bolivarista desde "jovencita”. Todavía recuerda esos días de fútbol en la época de oro del Tembladerani. "Las boleterías reventaban y yo vendía harto, acababa hasta 1.000 mandarinas. Esto era tan lindo, tan celestito y ahora todo se ve tan viejo”, dice.
92 años del club Bolívar
En 1925, cuando Bolivia celebraba el primer centenario de su creación, el coronel Germán Garnica Tova fundó el Club Atlético Bolívar con un grupo de amigos de barrios de la zona norte de la ciudad de La Paz.
En la revista Memorias del Club Bolívar, publicada en 1988, están los recuerdos de ese entonces del coronel Garnica: "Nos reuníamos los amigos del barrio a desplegar una dinámica actividad deportiva (...) Las reuniones preparatorias para la conformación del club las realizamos en la casa de Carlos Terán, allí en la Junín”.
Para elegir su nombre, el nuevo club votó por llevar el de los libertadores Simón Bolívar y Antonio José, o del intelectual boliviano Franz Tamayo. Ganó el nombre de Bolívar. ¿El color del uniforme del equipo? Optaron por los colores del cielo paceño: celeste y blanco.
miércoles, 1 de febrero de 2017
Oriente Petrolero y victoria de oro
Buen inicio de campeonato el que al final tiene Oriente Petrolero en lo que fue la victoria por 1-0 ante Universitario, en el último partido que cerró la primera fecha del torneo de adecuación de la Liga.
De ida y vuelta sin claro favorito. Además del resultado, si algo destaca el desempeño del albiverde anoche en el estadio Patria fue que le jugó de igual a igual a Universitario. Y esto se notó en los primeros minutos cuando ambos equipos sumaban las primeras aproximaciones.
Sin embargo, la apertura del marcador la conseguiría el visitante a través de Deny Bejarano. El delantero definió sin problemas un buen pase en profundidad. Y también confirma su buen momento, teniendo en cuenta el campeonato pasado en el que tuvo buenas actuaciones.
En el caso de Universitario trató de generar ocasiones de gol, pero siempre tuvo el mismo problema con nombre y apellido, Guillermo Viscarra. El arquero refinero se tapó todo y fue clave para la victoria de Oriente.
Hasta el final del cotejo, el equipo cruceño tuvo chances de aumentar la cuenta en el marcador, a través de los pies de Freitas, pero el uruguayo falló.
De ida y vuelta sin claro favorito. Además del resultado, si algo destaca el desempeño del albiverde anoche en el estadio Patria fue que le jugó de igual a igual a Universitario. Y esto se notó en los primeros minutos cuando ambos equipos sumaban las primeras aproximaciones.
Sin embargo, la apertura del marcador la conseguiría el visitante a través de Deny Bejarano. El delantero definió sin problemas un buen pase en profundidad. Y también confirma su buen momento, teniendo en cuenta el campeonato pasado en el que tuvo buenas actuaciones.
En el caso de Universitario trató de generar ocasiones de gol, pero siempre tuvo el mismo problema con nombre y apellido, Guillermo Viscarra. El arquero refinero se tapó todo y fue clave para la victoria de Oriente.
Hasta el final del cotejo, el equipo cruceño tuvo chances de aumentar la cuenta en el marcador, a través de los pies de Freitas, pero el uruguayo falló.
Moises Villarroel se suma hoy a Oriente Petrolero
La directiva de Oriente Petrolero a través de su presidente, Ernesto “Keko” Álvarez, confirmó por fin luego de más de un mes de negociaciones la contratación de Moisés Villarroel. El volante que tuvo un paso infructuoso por Bolívar y que tendrá una nueva chance con el conjunto “refinero”.
En busca de ese brillo futbolístico. Recordemos que el surgimiento de Moisés Villarroel en el fútbol profesional se dio en Blooming. Sin embargo, luego de una fallida transferencia a la Universidad de Chile, el jugador estuvo en Bolívar pero nunca fue tomado en cuenta en el plantel principal a las órdenes de Beñat San José.
Pero luego de lo que demostró en el Sudamericano Sub 20, Villarroel recuperó un poco de ritmo y firmó con Oriente Petrolero. El mediocampista se sumará entre hoy y mañana al club.
En busca de ese brillo futbolístico. Recordemos que el surgimiento de Moisés Villarroel en el fútbol profesional se dio en Blooming. Sin embargo, luego de una fallida transferencia a la Universidad de Chile, el jugador estuvo en Bolívar pero nunca fue tomado en cuenta en el plantel principal a las órdenes de Beñat San José.
Pero luego de lo que demostró en el Sudamericano Sub 20, Villarroel recuperó un poco de ritmo y firmó con Oriente Petrolero. El mediocampista se sumará entre hoy y mañana al club.
The Strongest llegó a Montevideo y se prepara para Wanderer
Con el roce internacional que acumuló con su participación en los recientes años dentro de la Copa Libertadores de América, la delegación de The Strongest viajó la mañana de este lunes con rumbo a Montevideo, donde quiere dar la sorpresa y sumar puntos ante Montevideo Wanderers, el jueves (18:15 hora boliviana) en el inicio de la segunda fase del certamen internacional.
Un deseo copero. “Contamos con experiencia jugando en la Copa Libertadores y estamos con las ganas de traer un resultado que nos permita soñar con una clasificación a la siguiente fase”, declaró el capitán de los atigrados, Pablo Escobar, antes de subir al avión que llevó al equipo a Buenos Aires, donde tuvo una escala antes de pisar territorio uruguayo.
Van seis años consecutivos en los cuales el cuadro oro y negro ha jugado este torneo de clubes, la base del equipo se mantuvo durante este tiempo y hay serenidad entre los futbolistas antes de enfrentar a Montevideo Wanderers.
“Nos estuvimos preparando para este torneo y no hay chance para equivocaciones. Primero debemos tratar de mantener nuestro marcador en cero y después tratar de traer uno o mejor si son tres puntos”, declaró el mediocampista Alejandro Chumacero.
El “tigre” tendrá la baja por lesión del central Gabriel Valverde, quien sufrió una dolencia en el partido contra Guabirá, jugado este domingo (0-3) en Montero, en el arranque del torneo de la Liga. El defensor regresó a la sede de Gobierno para continuar con su recuperación.
Sin embargo, el partido ante el conjunto azucarero dejó malas sensaciones, sobre todo en el aspecto defensivo de un conjunto atigrado que deberá atender cuanto antes estas falencias para enfrentar a un equipo como Wanderers que ha mostrado mucha fortaleza grupal.
Tampoco formó parte de la delegación el delantero Óscar Díaz, debido a que su pasaporte no estaba renovado y el delantero Rodrigo Ramallo se quedó en La Paz para trabajar en la parte física porque fue el último en incorporarse a los entrenamientos del elenco.
El director técnico, César Farías, recién viajará a Montevideo hoy por la mañana porque necesita hacer un trámite relacionado a su pasaporte y estará acompañado en el vuelo por Díaz y el dirigente Juan Pablo Revilla.
La Comisión de Arbitraje de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) dio a conocer la terna que dirigirá el partido del jueves entre The Strongest y Montevideo Wanderers, la responsabilidad fue designada al chileno Jorge Osorio como juez principal y tendrá la asistencia desde los costados de Marcelo Barraza y Claudio Ríos, ambos de Chile, para un difícil cotejo que afrontará el equipo atigrado.
Un deseo copero. “Contamos con experiencia jugando en la Copa Libertadores y estamos con las ganas de traer un resultado que nos permita soñar con una clasificación a la siguiente fase”, declaró el capitán de los atigrados, Pablo Escobar, antes de subir al avión que llevó al equipo a Buenos Aires, donde tuvo una escala antes de pisar territorio uruguayo.
Van seis años consecutivos en los cuales el cuadro oro y negro ha jugado este torneo de clubes, la base del equipo se mantuvo durante este tiempo y hay serenidad entre los futbolistas antes de enfrentar a Montevideo Wanderers.
“Nos estuvimos preparando para este torneo y no hay chance para equivocaciones. Primero debemos tratar de mantener nuestro marcador en cero y después tratar de traer uno o mejor si son tres puntos”, declaró el mediocampista Alejandro Chumacero.
El “tigre” tendrá la baja por lesión del central Gabriel Valverde, quien sufrió una dolencia en el partido contra Guabirá, jugado este domingo (0-3) en Montero, en el arranque del torneo de la Liga. El defensor regresó a la sede de Gobierno para continuar con su recuperación.
Sin embargo, el partido ante el conjunto azucarero dejó malas sensaciones, sobre todo en el aspecto defensivo de un conjunto atigrado que deberá atender cuanto antes estas falencias para enfrentar a un equipo como Wanderers que ha mostrado mucha fortaleza grupal.
Tampoco formó parte de la delegación el delantero Óscar Díaz, debido a que su pasaporte no estaba renovado y el delantero Rodrigo Ramallo se quedó en La Paz para trabajar en la parte física porque fue el último en incorporarse a los entrenamientos del elenco.
El director técnico, César Farías, recién viajará a Montevideo hoy por la mañana porque necesita hacer un trámite relacionado a su pasaporte y estará acompañado en el vuelo por Díaz y el dirigente Juan Pablo Revilla.
La Comisión de Arbitraje de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) dio a conocer la terna que dirigirá el partido del jueves entre The Strongest y Montevideo Wanderers, la responsabilidad fue designada al chileno Jorge Osorio como juez principal y tendrá la asistencia desde los costados de Marcelo Barraza y Claudio Ríos, ambos de Chile, para un difícil cotejo que afrontará el equipo atigrado.
jueves, 26 de enero de 2017
La Liga ratifica que el torneo arranca este sábado
Ante los rumores sobre una posible postergación del inicio del torneo Apertura por deudas de algunos clubes con sus jugadores, el presidente de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano, Marco Peredo, ratificó este jueves que se llegó a un acuerdo entre las partes y el certamen comienza como estaba previsto, el sábado.
“Se ha llegado a un acuerdo con los jugadores de los clubes que tenían problemas, agradezco a la gente de Fabol por intermediar entre la Liga y los clubes, de tal manera que el torneo empieza en la fecha establecida”, señaló Peredo en conferencia de prensa desde Santa Cruz.
Hasta ayer el único equipo que tenía deudas pendientes con sus jugadores era Real Potosí, sin embargo hoy pudieron zanjar diferencias y acordó un plan de pago para cumplir con los futbolistas.
“Se determinó un plan de pagos y ya está todo en orden con los 12 clubes, esperemos que no salga otro conflicto”, acotó el dirigente.
Sobre el pedido de los árbitros de acceder a una mejora económica, Peredo señaló que el tema aún está bajo análisis pero enfatizó que no permitirá amenazas de ningún tipo.
“Vamos a analizar la situación, lo que no vamos a aceptar es amenazas de ningún tipo. El árbitro que no quiere dirigir que no lo haga pero no vamos a aceptar amenazas y ellos tienen que demostrar también que van a mejorar. Hay muchas cosas por hablar pero lo vamos a hacer directamente con ellos”, expresó.
La primera fecha contempla partidos a disputarse entre sábado y lunes.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

